Músico urbano
Mal conserva la calle
tus manos el invierno,
guitarra inseparable
en cada nota resistiendo,
desde el mismo teatro
una forma de ganarse la vida
ante el trasiego diario
de viandantes y turistas.
Es una selva con su fauna,
indiferencia, malas miradas,
hacen su agosto los carteristas,
lo que el mimo expresa en su cara,
la irreverencia de echar las cartas,
caricatura de algún artista...
casi lo mismo daría una piedra,
para sacarse cuatro monedas...
Siempre es de agradecer
que tras las curvas de una mujer
llegue un aroma de rosas,
y si alguien se acerca a pedir
"pongamos que hablo de Madrid
o arranca por cualquier cosa"
Tantos estudios van al traste
con la garganta quebrada
de estar cantando sin nadie,
porque nadie te escuchaba.
La función se terminó,
andando hacia la pensión
de oscuro cuarto de hielo,
mañana tal vez sea mejor
si no acaba la paciencia,
esperar una oportunidad
se hace tan duro en la ciudad
donde ya nada es lo que era.
