Ayer

Amanece y ella no está
para empezar mi diario,
ahora sé que no volverán
a juntarse nuestras manos
como lo hicieron ayer,
la quise tanto...
que la luna se escondía
al rozar sus labios,
que su mirada en la mía
era surcar el espacio,
queda la escena
de una habitación vacía
y tres flores de papel.
Con retazos del sentir
hice castillos de arena,
hoy caen por su ausencia
la amargura se los lleva
por el aire sin querer,
La añoro tanto...
ha dejado mi alma rota
para venderla al diablo,
cada segundo me ahoga,
todo ha terminado,
en esta locura...
en este vacío soy sombra
por el amor que se fue.
